domingo, 25 de octubre de 2015

Zorras metalizadas (I): Mujeres y otros animales hermosos


- Entonces, ¿las mujeres llevan corsés para que no puedan hacer esfuerzos?

- En parte.

- ¿Cuál sería el peligro si lo hicieran?

- Dominarían el mundo. La única manera en que los hombres pueden prevenirlo es manteniendo a las mujeres encorsetadas en la teoría... y en la práctica.

Penny Dreadful, cuarto capítulo de la segunda temporada, “Evil spirits in heavenly places”. 


                                                




Voy a ilustrar el contexto histórico en el cual me moveré hoy a través de dos breves anécdotas.  

Primera. En 1758 un medico de Lausana llamado Tissot publicó un libro llamado algo así como Onanismo, tratado de los desórdenes producidos por la masturbación. Dicha publicación estaba llamada a tener gran impacto ya que estableció como realidad médica en Europa occidental la idea de que la masturbación de los jóvenes podía ser causa de diversos desórdenes, entre ellos la tuberculosis, la catalepsia, el retraso mental y la locura. A partir de ese momento, entre otras cosas, se empezó a discutir dentro de la medicina occidental la práctica de la clitoridectomía, es decir la ablación quirúrgica del clítoris. La primera intervención de ese tipo conocida se realizó en Berlín en 1822 en una adolescente a la que se diagnosticó retraso mental causado por un supuesto exceso de masturbación.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Ya puestos


El creacionista no es ese friqui fanático que se aferra a la literalidad del primer capítulo del Génesis; es, pura y simplemente, la persona que se niega a comulgar con las ruedas de molino del pienso ideológico con el que nos pretenden abducir y se pregunta: ¿Qué ocurrió en las cavernas para que un ser rudo y primitivo se pusiera a pintar?.

Extracto de un artículo de Juan Manuel de Prada en “El Semanal”, nº 1092. 





En una reciente Encuesta de Percepción Social de la Ciencia en España publicada a comienzos de este año por la FECYT el 11,5% de los encuestados negó que los seres humanos procedan de la evolución de especies animales previas. El año anterior un sondeo distinto, llevado a cabo en nuestro país por el British Council, obtuvo un 18% de creacionistas que negaban la validez de la teoría de la evolución aplicada a los seres humanos. No es que vaya a extenderme al respecto de este tema, solo aprovecho el impulso de la última entrada para mencionar de soslayo este problema en cuanto a la distorsionada percepción a nivel de calle de algunas cuestiones relativas al pasado humano

   Cumplida la misión voy a tocar una cuestión indirectamente relacionada con la formación de la azarosa amalgama de visiones e ideas sobre las sociedades de tiempos pretéritos que de una u otra forma llegan a la cabeza del ciudadano medio. Ya sabéis que en gran medida estoy convencido de que esa “imagen del pasado” que opera a nivel de masas es básicamente un caótico conglomerado de ideas surgido de múltiples fuentes: películas y series de televisión de ambientación “histórica”, novelas “históricas”, mitos nacionalistas o prejuicios religiosos y políticos transmitidos a través de artículos de periódico, programas de radio, o páginas de Internet. Pero también, cómo no, recuerdos borrosos de los manuales escolares de cuando éramos críos.

viernes, 16 de octubre de 2015

Semiótica de un bisonte


El hombre prehistórico sólo nos ha dejado mensajes truncados. Tal vez colocó en el suelo una piedra después de celebrar un largo ritual en el que ofrendaba un hígado de bisonte asado en un plato de corteza pintado de ocre. Sin embargo desde entonces los gestos, las palabras, el hígado y la bandeja han desaparecido; en cuanto a la piedra, de no mediar un milagro, no la distinguiremos de las demás piedras de los alrededores.

André Leroi-Gourhan, “Las religiones de la Prehistoria”, 1964


            



Desde 2008 nada menos que catorce cuevas con arte rupestre del Norte de España son Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO. Veintitrés años después de que se reconociese así a Altamira en ese año se le unieron Tito Bustillo, La Peña, Llonín, Covaciella y El Pindal en Asturias; Chufín, Hornos de la Peña, Monte Castillo (este caso en realidad agrupa varios yacimientos de la zona, en concreto La Pasiega, Monedas y Chimeneas), El Pendo, La Garma y Covalanas en Cantabria; y Santimamiñe, Ekain y Altxerri en el País Vasco. E incluso así en dicha zona Norte de nuestro país aún quedan algunos otros sitios de menor importancia con restos del período, como por ejemplo La Lluera, La Viña, La Lloseta, Pedroses, Micolón, La Haza, Cullalvera, Pondra, El Arco, Venta de la Perra o Arenaza. Por tanto hoy hablaré de un tema que debería resultar cercano e intrigante a bastantes lectores del blog.

De cara a ello vamos a viajar en el tiempo al llamado Paleolítico Superior, momento en que los Homo Sapiens que acababan de extenderse por el mundo crearon la primera manifestación artística de la historia. O más bien la más temprana manifestación artística de arte mural, en paredes de piedra, que ha llegado hasta nosotros. Porque cada vez parece más claro que los Neandertales (y quizás también otras especies del complejo árbol evolutivo de los Homininos) ya realizaban algunos objetos “artísticos”, puede que primitivas esculturas o sencillos adornos muy modestos vinculados al arte mueble o a rituales funerarios.

En todo caso no voy a tratar aquí esa última cuestión. Lo que sí voy a hacer es resumiros y replantearos someramente lo que conocemos (o creemos conocer) sobre un tipo de arte que frecuentemente se categoriza como perteneciente al espacio entre la Península Ibérica y los Urales, vinculado a una etapa cronológica que va del año 30.000 a.n.e. hasta el año 10.000 a.n.e. aproximadamente, correspondiendo su momento de mayor vigencia quizás al arco entre los años 18.000 y 12.000 a.n.e.

domingo, 11 de octubre de 2015

El regreso de Sergei




Hoy os traigo otra galería de fotos en color de la Rusia de comienzos del s. XX tomadas por nuestro viejo amigo Sergei (prometo que será la última). Ya incluí fotos suyas en varias entradas previas del blog, aunque hoy voy a dedicar exclusivamente la entrada a su material. Por tanto no voy a mezclarlo con el de otros fotógrafos ni con imágenes de otros países, como hice en anteriores ocasiones. Eso sí, al final de la recopilación voy a incluir dos o tres imágenes en blanco y negro de la época, tomadas por otros, para recordarnos que no todo era tan bonito y folklórico en esa Rusia de postal que Sergei se dedicó a inmortalizar.

No obstante el valor de su obra es grande, pese a dicho sesgo, ya que nos permite apreciar muy bien la fisonomía urbana o las características arquitectónicas de muchas ciudades y construcciones del período, las cuales sufrieron luego amplias destrucciones durante la Guerra Civil rusa o debido a los avances alemanes hacia el interior del país en el transcurso de las Guerras Mundiales, particularmente la Segunda. Además su trabajo posibilita dar un vistazo de gran calidad a zonas como el Cáucaso o Turquestán, de las que de otra forma no se dispondría prácticamente de material fotográfico para aquellas fechas.

domingo, 4 de octubre de 2015

Los forajidos y el cenagal


Es una cruel ironía el que habitualmente aquellos más capaces de acceder al poder no suelen ser los más aptos para ejercerlo.

John Turturro, “Exodus, dioses y reyes”






A la orilla del agua forma junto con el Romance de los Tres Reinos, el Viaje al Oeste y el Sueño en el Pabellón Rojo, un cuarteto de narraciones en prosa compuestas entre los siglos XIV y XVIII, la mayoría en época Ming, que son conocidas como "las cuatro grandes novelas clásicas chinas", todas ellas obras cumbre de la literatura china precontemporánea a la altura de lo que representan El Quijote o Genji Monogatari para otras naciones